Dietas bajas en carbohidratos

Muchos estudios en la actualidad han comprobado la eficacia de las dietas muy bajas en carbohidratos para la pérdida de peso y para tener un control de la obesidad a largo plazo, en comparación con dietas tradicionales.


Además de la pérdida de peso, resulta imprescindible tener un control sobre el mantenimiento del peso deseado obtenido, que suele ser donde fracasa el paciente obeso o con sobrepeso en la mayoría de los casos. 


Costa Rica es el sexto país de Latinoamérica con más casos de personas con obesidad y la proporción de personas con obesidad en Costa Rica aumentó casi cuatro veces en los últimos 40 años; al pasar del 6,3% de la población en 1975 al 23,7% en el 2014.


Los carbohidratos consumidos hoy en día tienden a tener un índice y carga glucémica superior, ya que se basan en cereales, almidones y azúcares refinados en lugar de verduras y frutas. En Low Carb Market les ofrecemos alimentos como pan, hamburguesas, pasta, pizza crust que no tienen esas características. Sino por el contrario son muy bajos en carbohidratos y fuente de proteína.


La dieta cetogénica se ha utilizado con éxito desde la década de 1920 para el tratamiento de las convulsiones epilépticas en niños; sin embargo, se ha utilizado como propuesta dietoterapéutica para el sobrepeso y obesidad a partir de la década de 1970, provocándose un importante auge de las dietas altas en proteínas impulsada por los libros sobre la dieta de Atkins; sin embargo los informes científicos sobre la eficacia de dicha dieta aparecieron mucho más tarde.


Cuando una dieta tiene un predominio de los hidratos de carbono, el cuerpo los utiliza como principal fuente de energía en lugar de la grasa. Por el contrario, la ausencia de carbohidratos en la dieta acelera el uso de la grasa.


Otro aspecto importante a tener en cuenta es el efecto saciante de las dietas cetogénicas, debido a que las grasas y las proteínas permanecen en el estómago durante un mayor período de tiempo y por lo tanto son capaces de prolongar la sensación de saciedad si se comparan con los carbohidratos. 


El cambio metabólico se logra cuando el contenido de carbohidratos de la dieta es lo suficientemente bajo como para causar cetosis (de ahí el nombre de dietas cetogénicas o muy bajas en carbohidratos). En cuanto al nivel de carbohidratos que debe tener una dieta para considerarse cetogénica, hay que hacer puntualizaciones, ya que esto dependerá del fin de dicha dieta. Además, si consideramos que las dietas cetogénicas no producen hipoglucemia (bajo azúcar en la sangre), sino todo lo contrario, ya que mejoran el perfil glucémico, deberíamos asumir que la gluconeogénesis tiene un papel prominente.


A igual número de calorías las dietas cetogénicas son más efectivas en la pérdida de peso que las dietas convencionales altas en carbohidratos y bajas en grasas, además de tener la ventaja añadida de ser más selectivas en las pérdida de grasa y la conservación de la masa muscular.


En las personas con normo peso, las dietas bajas en carbohidratos también serían de utilidad porque mejorarán la composición corporal: reducirán la grasa y conservan la masa muscular, ya que se ha comprobado que los cuerpos cetónicos tienen la capacidad de reducir el catabolismo proteico en situaciones catabólicas como el ayuno.


Otra indudable ventaja que presentan las dietas cetogénicas sobre las tradicionales dietas hipocalóricas en los pacientes que las siguen, es la sensación de saciedad y pérdida del hambre que provocan, la mejora en el estado de ánimo, en los niveles de energía, y en el estado mental y físico, mientras que las dietas tradicionales hipocalóricas ricas en carbohidratos pueden incluso incrementar el apetito y se asocian a un empeoramiento tanto en el estado mental como físico.


Por otra parte, las dietas cetogénicas han mostrado beneficios cardiovasculares, una disminución de la presión arterial y una menor resistencia a la insulina. Se ha sugerido también que estas dietas podrían tener efectos anticancerígenos, además de otros atributos benéficos sobre el metabolismo aeróbico y el sistema nervioso central a nivel de comunicación interneuronal. 


Las dietas cetogénicas incrementan los niveles de coesterol HDL y generan reducciones significativas de las concentraciones sanguíneas de triglicéridos, por lo que son consideradas como cardioprotectoras. 


Otro beneficio presente en las dietas cetogénicas, es su capacidad para aumentar el poder antioxidante del organismo, debido a que los cuerpos cetónicos favorecen un estado antioxidante en las mitocondrias. Su capacidad antioxidante les permite inhibir la formación de las temidas especies reactivas del oxígeno (ROS) y la lipoperoxidación, que tiene como consecuencia final una reducción en la muerte celular.


La cetoacidosis es una consecuencia de la cetosis, que se da cuando los cuerpos cetónicos se acumulan en la sangre, acidificándola. Para que esto no ocurra, durante las primeras semanas el cuerpo expulsa los cuerpos cetónicos que no se están utilizando a través de la orina. El problema viene cuando alguien tiene algún trastorno renal que dificulte el proceso de filtrado de la sangre, dando lugar a consecuencias muy perjudiciales, como edema cerebral, fallo renal o trastornos cardíacos. También deben prestar atención a esta posibilidad los pacientes diabéticos, por  lo que no se recomienda que lleven a cabo este tipo de dietas. Por lo demás, alguien que no padezca diabetes y tenga unos riñones sanos no debe preocuparse por esta posibilidad. Sin embargo, antes de llevar a cabo tanto esta como cualquier otra dieta, es muy importante consultar a médicos o nutricionistas.


¿Está contraindicada la práctica deportiva con las dietas cetogénicas?

El empleo de dietas cetogénicas no implica una limitación en la actividad física normal de una persona, tanto sedentaria como deportista. Esto no quiere decir que en aquellas personas obesas que se plantean perder peso, la mejor combinación sea la de empezar una dieta cetogénica a la vez que se inician en la práctica deportiva. En este caso sería mucho más prudente que la persona se habituara primero a dicha dieta, para luego ir

incrementando progresivamente la actividad deportiva en relación a su peso, ya que como bien sabemos la actividad física es una herramienta útil para disminuir la obesidad o sobrepeso.

image12